
MI PODER. Todo derecho establecido es un derecho extraño, un derecho que se me concede, del que se me "permite disfrutar"; es por esto que me pregunto: ¿Que son, pues, mis derechos en el Estado o en la sociedad sino derechos exteriores, derechos que tengo de otro? mis derechos dentro del Estado son eso precisamente, la aprobación del otro, la aprobación que me dé un imbécil e inmediatamente por consecuencia mi derecho. Así cuando busco mi derecho, debo dirigirme al tribunal; ¿pero que pasa si llego al tribunal exigiendo eso que yo considero mi derecho, pero a los ojos del Estado no existe tal? ¿qué pido ,pues, a ese tribunal? Le pido el derecho del Estado y no mi derecho, le pido un derecho ajeno. Tenga Yo el derecho por mí o contra mí, nadie sino Yo mismo puede ser juez de ello. Todo lo que los demás pueden hacer, es juzgar si mi derecho está o no de acuerdo con el suyo, y apreciar si para ellos también es un derecho. En el Estado tenemos que el derecho de "todos" debe tener preferencia sobre Mi derecho. Ese derecho de todos debiera ser también mi derecho, puesto que Yo formo parte de "todos". Pero yo no defiendo ese derecho por ser el derecho de todos los demás, sino únicamente porque es mi derecho. A Mí corresponde decidir lo que es para mí el derecho. Fuera de Mí, no existe ningún derecho. Lo que para Mí es "justo", es justo. Puede suceder que los demás no juzguen por eso que es justo, pero eso es asunto suyo no mío. Pero si cada uno hiciera lo que quisiera, todo andaría de cabeza ¿Pero quien ha dicho que cada uno podría hacerlo todo? Todo esto equivale a
lo siguiente: Se tiene el "derecho" de ser lo que Tú tienes "poder" de ser. Sólo de Mí deriva todo derecho y toda justicia: tengo el derecho de hacerlo todo, en tanto que tengo el poder para ello. por ejemplo, tengo derecho de llegar a Jesús, Jehová, Alá, Dios, etc., si "puedo"; si no lo puedo, esos dioses quedarán en pie ante mí, fuertes, con su derecho y su poder y seguiré sus mandamientos. Pero como Mí poder me permite llegar a ellos, me he transformado en un Hombre-Dios pero al contrario de ellos, yo he fundado mi causa en nada, es lo que a mi me gusta llamar una "nadeidad". Me he transformado en un Egosaurio. Cuando Fichte dice: "El Yo es Todo", parece estar en perfecta armonía con mi teoría. Pero el Yo no es Todo únicamente, sino que destruye Todo, y sólo el Yo que se aniquila a sí mismo, el Yo que no es jamás, el Yo finito, es realmente Yo. Fichte habla de un Yo "absoluto", en tanto que yo hablo de Mí, del Yo finito. Soy Egoísta, soy un ateo implacable, soy Mí poder, soy lo que vez, lo que no vez y hasta lo que nadie ve, soy mis relaciones, mi libertad y mi opresión, mi cultura e incultura, la razón y la sin razón, Dios y Demonio, soy Yo mismo.
1 comentario:
¿ y que pasa con los otros?, ¿existen para ti o no?
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